viernes, 25 de octubre de 2013

Guggenheim Bilbao Obra del arquitecto americano Frank O. Gehry El diseño de Gehry, con su singular estructura, espectacular y visible se presenta como una escultórica puerta de entrada a la ciudad. Debido a los 16 metros de desnivel existentes entre la cota de la ría y el ensanche de la ciudad en esta zona, los más de 50 metros de alto que tiene el edificio no sobrepasan las construcciones de la ciudad y se integre con el entorno pese al contraste de sus formas onduladas y colores brillantes con los volúmenes puros y mate de una arquitectura más estática en su alrededor El diseño del edificio sigue el estilo de Frank Gehry. Inspirado en las formas y texturas de un pez, se puede considerar una escultura, una obra de arte en sí mismo. Las formas no tienen ninguna razón geométrica ni se rigen por ninguna ley. El museo es fundamentalmente una cáscara que evoca el pasado industrial y la vida portuaria de Bilbao, sus industrias tradicionales, metalúrgica y naviera están presentes en los materiales y las formas: titanio y acero, velas desplegadas, barcos, un pez inmenso. Visto desde el río, la forma del edificio se asemeja a un barco, mientras que visto desde arriba posee la forma de una flor con tonos que cambian según la hora del día, pasa de tonos celestes a un brillo deslumbrante al mediodía, de un ocre a un rojizo al atardecer. Debido a su complejidad matemática, las sinuosas curvas fueron diseñadas mediante un programa informático de diseño tridimensional llamado Catia,

No hay comentarios.:

Publicar un comentario